- Entramos en una prueba comparativa organizada por el operador en una red de acceso radioeléctrico (RAN) controlada por la competencia como claros perdedores: nuestra antena compacta apilada frente a su configuración insignia en paralelo, la que «debía ganar», en su propio terreno.
- Lo que sucedió a continuación desafió la mentalidad basada en las especificaciones técnicas: los resultados reales de la red mostraron un aumento del 23,23 % en el tráfico de enlace ascendente, del 12,32 % en el tráfico de enlace descendente y del 41,91 % en el rendimiento de los usuarios en el enlace ascendente, con un menor consumo de energía por bit, lo que demuestra que la eficiencia y la estabilidad del haz pueden superar la ganancia nominal.
Customer Solution Director, Americas LATAM South
Antenna System Solution Manager for Europe and Latin America
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Hay partidos que parecen decididos antes de empezar. La alineación, las condiciones, las probabilidades: todo apunta en una sola dirección. Pero cuando suena el silbatazo inicial, cualquier cosa puede pasar. Muchas veces, esos son los juegos más interesantes, y justamente por eso este benchmark se convirtió en una de las pruebas de antenas más reveladoras en las que Ericsson Antenna System ha participado.
Un partido de futbol que nadie programaría
Si trabajas con antenas, conoces muy bien los compromisos. Una antena compacta apilada (stacked) es más eficiente en espacio, más ligera y más fácil de desplegar. Pero nadie espera que supere en desempeño a una antena de gran tamaño, tipo “flagship”, instalada en configuración lado a lado (side‑by‑side) para obtener el máximo de ganancia y rendimiento.
Es como el futbol. Cada liga tiene características distintas. En una liga puedes tener jugadores técnicamente brillantes, disciplinados y tácticamente muy finos. Pero físicamente pueden estar en desventaja frente a equipos más fuertes y atléticos de otra liga.
Ese fue el partido que nos tocó jugar. Un típico duelo del retador, una verdadera historia de underdog.
Enviamos nuestra mejor antena compacta apilada, seguros de su nivel de ingeniería y de su capacidad para retar la configuración stacked existente en la red del operador. Sin embargo, nuestro competidor envió la antena más potente de todo su portafolio, con una configuración side‑by‑side. Entramos a la cancha sabiendo que, en este tipo de enfrentamientos, una antena side‑by‑side debería ganar 9 de cada 10 veces.
Y, para rematar, el partido se iba a jugar en su propia cancha: su red RAN.
Muy pronto nos dimos cuenta de que no éramos los favoritos para ganar. Pero el juego apenas estaba por comenzar.
El reto del operador: congestión, capacidad y un problema creciente en el uplink
Un operador Tier‑1 en Sudamérica operaba una red altamente congestionada. Como muchos operadores en la región, se enfrentaba a:
- Una utilización de celda sostenida por arriba del 85%, lo que indicaba congestión estructural y no solo picos de tráfico ocasionales
- Retos de cobertura y capacidad tanto en zonas urbanas como densamente urbanas
- Un crecimiento fuerte de tráfico, con opciones limitadas en el corto plazo para agregar espectro o densificar sitios
- Cada vez mayor presión sobre el desempeño de uplink, impulsada por video, gaming, cargas a redes sociales y aplicaciones emergentes basadas en IA
- Un despliegue de 5G en puerta, donde la capacidad, la eficiencia de uplink y la eficiencia espectral en general serán todavía más críticas
En un taller técnico, Ericsson Antenna System tuvo la oportunidad de presentar una forma distinta de ver el desempeño de las antenas: a través de la eficiencia de haz (beam efficiency), es decir, qué tanto de la señal radiada realmente se traduce en cobertura y tráfico útiles.
Izquierda: Eficiencia de haz estándar del sector del 70 % | Derecha: Mayor eficiencia de haz gracias a las soluciones compactas de Trio Net, con hasta un 85 %
La idea llamó la atención del operador, y su respuesta fue muy clara: “Si la eficiencia de haz hace tanta diferencia, queremos probarla en nuestra red”.
El contexto: un benchmark controlado por el operador
Este caso es fundamentalmente distinto a la mayoría de las referencias de antenas:
- La red donde se realizó la prueba era 100% RAN no Ericsson, operada por nuestro principal competidor, y el análisis se basó en estadísticas de red en vivo de esa misma red
- Toda la prueba fue diseñada, ejecutada y evaluada por el operador
El operador aseguró condiciones parejas y mantuvo comunicación continua a lo largo del trial. Para llevar a cabo el benchmark, seleccionaron un sitio urbano y un sitio denso‑urbano con alto tráfico. El objetivo era medir estos KPIs clave frente a sus antenas stacked actuales:
- Desempeño real en red
- Eficiencia en downlink y uplink
- Impacto potencial en consumo de energía
Ericsson entregó una antena compacta apilada Honeycomb de 2.1 metros: nuestra Antenna 4206. El competidor entregó su antena más potente, que en papel mostraba una mayor ganancia tanto en banda baja (+1 dB en promedio) como en banda media (+1.5 dB en promedio). En teoría, una gran ventaja de datasheet para el competidor.
Nos enfrentábamos a una antena de una liga totalmente distinta. Pero ya estábamos en la cancha y habíamos aceptado jugar, contra todos los pronósticos.
Los resultados: desempeño real en red que supera al datasheet
Cuando llegó el reporte, sorprendió a todos. A pesar de competir contra una antena que, según el datasheet del competidor, debería superarnos, y haciéndolo en su propia red RAN, la antena de Ericsson logró:
- Incrementar el tráfico de uplink en +23.23%, con las mayores mejoras observadas en el sitio urbano
- Incrementar el tráfico de downlink en +12.32%, confirmando una mayor eficiencia general
- Mejorar la cobertura en todas las bandas de frecuencia, con ganancias de hasta +10 puntos porcentuales en downlink y hasta +7 puntos porcentuales en uplink
- Mejorar el throughput de usuario en uplink en +41.91%, elevando de forma significativa la experiencia del usuario bajo alta carga
- Reducir el consumo de energía por bit en – 1.88%, demostrando que se alcanzó un mayor desempeño sin incrementar el uso de energía
- Reducir la carga de viento en –28.03% frente a la antena incumbente, disminuyendo el estrés en el sitio, acelerando los despliegues y reduciendo el TCO a largo plazo
En escenarios tanto urbanos como densamente urbanos, la antena de Ericsson entregó resultados sobresalientes. La eficiencia de red fue consistentemente mucho más alta con EAS, particularmente en la eficiencia de uplink y downlink. Con una red operando tan cerca de sus límites de capacidad, el operador había identificado la eficiencia de uplink y downlink como los KPIs más críticos, ya que una mayor eficiencia se traduce directamente en más capacidad utilizable, sin necesidad de agregar espectro ni nuevos sitios.
Más allá del datasheet. Hacia el desempeño real
Este benchmark hizo algo más que validar una antena. Puso en duda un supuesto que ha sido parte de la industria por años: que los datasheets predicen con precisión el desempeño en el mundo real.
En este caso, la antena que se veía más débil en papel:
- Entregó un uplink más fuerte
- Usó la energía de forma más eficiente
- Mantuvo una cobertura sólida bajo una congestión intensa
Y lo hizo en una red RAN controlada por un competidor, demostrando que las antenas Ericsson son, por diseño, agnósticas al tipo de red. Generan valor justo donde se despliegan, ayudando a los operadores a sacar más provecho de lo que ya tienen, ya sea en nuestras propias redes o en redes de la competencia.
Como resumió el cliente la experiencia:
“Fue como un partido de futbol. El favorito entró a la cancha confiado en que iba a ganar, pero se sorprendió y ya no pudo reaccionar.”
En lugar de quedarnos viendo ciegamente el datasheet, confirmamos una idea clave que hemos defendido desde hace tiempo: los datasheets pueden describir parámetros individuales, pero las redes premian cómo trabajan juntos esos parámetros. Una vez más, las antenas diseñadas con precisión para la eficiencia de haz y la estabilidad PIM demostraron ser más decisivas para el desempeño real de la red que las cifras de ganancia “de portada”.
La enseñanza: logra más con menos
Esta prueba dejó claro que:
- La ingeniería inteligente de antenas supera las especificaciones del datasheet
- La eficiencia de haz y la estabilidad PIM se traducen en impacto real en la red
- Los datasheets conservadores pueden superar a los optimistas en condiciones reales de operación
- El desempeño de la antena importa, sin importar el proveedor de RAN
A veces, el benchmark que nunca pensaste ganar es el que más te enseña. Y a veces, contra todo pronóstico, el underdog es quien termina ganando.
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